Un nuevo incendio en un buque carguero reavivó las preocupaciones sobre el transporte marítimo de vehículos eléctricos. El caso más reciente fue el del Morning Midas, que permaneció ardiendo durante una semana antes de hundirse, pese a los esfuerzos de las autoridades por sofocar el fuego.
Aunque expertos aseguran que los coches eléctricos no se incendian con mayor frecuencia que los de combustión, la diferencia radica en que sus baterías de litio hacen que el fuego sea extremadamente difícil de apagar. Esta característica ha llevado a que cada vez más compañías navieras decidan rechazar el transporte de este tipo de vehículos, por considerar que representan un riesgo operativo elevado.
La negativa de una nueva empresa a cargar autos eléctricos se suma a una lista creciente de navieras que cierran la puerta a este mercado, generando preocupación tanto en la industria automotriz como en el comercio marítimo internacional.


