Cuba. – El régimen cubano anunció el retiro de parte de sus médicos desplegados en Venezuela, un país donde estos profesionales llevan más de dos décadas como parte de programas de cooperación como la Misión Barrio Adentro.
Aunque las autoridades cubanas alegan que la medida se realiza “por vacaciones” y forma parte del ciclo normal de rotación de personal, analistas políticos y medios independientes interpretan la decisión como un síntoma del debilitamiento del chavismo. La crisis interna y la presión internacional tras la captura de Nicolás Maduro han puesto al régimen venezolano en una posición de vulnerabilidad, y la salida de médicos cubanos podría anticipar un ajuste de relaciones entre La Habana y Caracas.
El anuncio fue difundido por medios estatales y por periodistas cubanos como Jorge Castro, quienes destacan que el regreso del personal médico podría afectar la prestación de servicios de salud en varias regiones del país. Observadores advierten que la situación es más que logística: la decisión coincide con señales de auto desmantelamiento del régimen, según ha denunciado la opositora venezolana María Corina Machado.
Hasta ahora, ni el gobierno cubano ni las autoridades venezolanas han precisado cuántos médicos serán retirados ni cómo se garantizará la atención a los pacientes que dependen de ellos. Mientras tanto, la noticia ha generado inquietud en la población venezolana, que enfrenta ya escasez de insumos y crisis sanitaria.
Con este movimiento, La Habana no solo reorganiza su contingente médico, sino que también envía un mensaje sobre la inestabilidad del chavismo y la fragilidad de los lazos de cooperación que durante años sostuvieron a ambos regímenes.


