El periodismo nacional pierde a una de sus voces más comprometidas. Este sábado se confirmó el fallecimiento del periodista puertoplateño Miguel Hernández, quien padeció problemas de salud por un tiempo prolongado, conductor del programa El Cuarto Poder, espacio reconocido por su enfoque crítico e investigativo.
Hernández, con una trayectoria de más de dos décadas en medios de comunicación, se destacó por su firme defensa de la libertad de expresión y su capacidad para cuestionar el poder con valentía y argumentos sólidos. Bajo su conducción, El Cuarto Poder se consolidó como una referencia obligada en el periodismo de denuncia y análisis político.
Fue fundador del Colegio Dominicano de Periodistas (CDP), en su primera versión y del Sindicato Nacional de Periodistas Profesionales (SNPP), hoy de trabajadores de la prensa, entidades que siempre siempre respeto y distinguió con añoranza.
Aunque no se le conoce que haya sido un militante de izquierda, fue un sostén y apoyo solidario para los presos políticos de la época del gobierno de Joaquín Balaguer, a los que les enviaba raciones alimenticias y medicinas cada semana afirmó el periodista Rafael Reyes Jerez con gran tristeza al enterarse del deceso.
Su programa Cuarto Poder, fue un ícono entre los espacios de televisión, marcando un concepto y estilo diferente en las entrevistas y la profundidad de sus comentarios, donde pasaron por décadas las principales figuras políticas, de la vida empresarial y social del país.
Compartió el periodismo con el ejercicio diplomático, sirvió en Taiwan como embajador designado por el gobierno de Hipólito Mejía y los últimos días de sus vida lo pasó fuera de los medios de comunicación.
La noticia ha generado una ola de reacciones en redes sociales, donde colegas, personalidades públicas y seguidores han expresado su pesar y admiración. Muchos lo recuerdan como un profesional íntegro, apasionado por la verdad y por darle voz a quienes no la tenían.
Aún no se han dado a conocer las causas oficiales de su fallecimiento, pero medios cercanos a su entorno han confirmado que ocurrió en horas de la madrugada.
Con su partida, el periodismo pierde una figura esencial en la defensa del derecho a informar y ser informados.


