Valencia, España.– El presidente de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón, anunció este lunes su dimisión del cargo, justo un año después de las devastadoras inundaciones que azotaron la región y provocaron la muerte de 229 personas. La decisión llega tras semanas de creciente presión pública y críticas por su gestión de la tragedia.
Durante una breve comparecencia ante los medios, Mazón reconoció que su salida responde a la “pérdida de confianza social” y al “profundo dolor” que aún persiste entre las familias de las víctimas. “No puedo seguir al frente de un Gobierno cuando una parte importante de la sociedad considera que fallé en el momento más difícil”, expresó con tono visiblemente emocionado.
El anuncio se produce después de un acto conmemorativo celebrado este fin de semana en honor a las víctimas, donde Mazón fue duramente increpado por varios familiares, quienes lo acusaron de “haber desaparecido” durante los días más críticos del desastre y de no haber asumido responsabilidades por los errores en la respuesta institucional.
Las inundaciones del pasado año, consideradas una de las peores catástrofes naturales en la historia reciente de España, afectaron especialmente a las provincias de Alicante y Valencia, destruyendo infraestructuras, viviendas y cosechas. Numerosos informes señalaron fallos en los sistemas de alerta temprana y en la coordinación de emergencias, lo que agravó el impacto de las lluvias torrenciales.
Desde entonces, Mazón había enfrentado cuestionamientos constantes por parte de la oposición y de organizaciones ciudadanas que reclamaban una comisión independiente para investigar lo ocurrido. Aunque el líder valenciano siempre defendió su actuación, la presión política y social terminó siendo insostenible.
El Partido Popular de la Comunidad Valenciana confirmó que, tras la renuncia, se designará un presidente interino mientras se convoca a nuevas elecciones regionales. En tanto, el Gobierno central expresó su respeto por la decisión de Mazón y reiteró su compromiso con la reconstrucción total de las zonas afectadas.
Con esta dimisión, se cierra un capítulo marcado por la tragedia, la gestión cuestionada y la exigencia de justicia por parte de las familias que, un año después, siguen reclamando memoria, verdad y responsabilidades.


