A partir del primero de enero entra en vigencia un nuevo sistema de registro contable para la banca dominicana que consiste en valorar determinados instrumentos financieros a su valor de mercado o “valor razonable”, en sustitución del método tradicional basado en el costo histórico.
La medida, dispuesta por la Superintendencia de Bancos y aprobada por la Junta Monetaria, obliga a las entidades de intermediación financiera a reflejar en sus estados contables el valor real y actualizado de sus inversiones, conforme a estándares internacionales de información financiera.
El cambio forma parte de la implementación gradual del criterio conocido como mark to market o valor razonable, mediante el cual los activos financieros, como bonos, títulos valores y otros instrumentos, deberán registrarse según su precio observable en el mercado o, en su defecto, mediante modelos técnicos de valoración cuando no exista un mercado activo.


